La República Popular China expresa su fuerte descontento y categórico rechazo a los ataques maliciosos propagados en las últimas horas por el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, almirante Alvin Holsey, y otros funcionarios de ese país.
El militar estadounidense y otras personas vienen fabricando la torpe mentira de la “amenaza china”, además de profundizar una peligrosa preocupación en materia de seguridad, so pretexto de una posible confrontación entre bloques.
Ignoran la aspiración de los países de la región por la paz, el desarrollo y la estabilidad; y promueven el juego de suma cero propio de la mentalidad de la Guerra Fría.
China siempre ha defendido los principios de igualdad y beneficio mutuo, además de mantener intercambios y cooperaciones normales con los países latinoamericanos, dentro de un marco de respeto irrestricto de las normas internacionales y las leyes de los países correspondientes.
China nunca ha buscado las llamadas esferas de influencia, ni participado en enfrentamientos geopolíticos, ni incurrido en intromisiones contra terceros.
Por el contrario, Estados Unidos considera a América Latina y el Caribe su «patio trasero», recurriendo con frecuencia a la imposición arbitraria de aranceles, deportaciones violentas, despliegue de tropas, vigilancia y espionaje. ¿Cuál de estas medidas no constituye una interferencia en el comercio y un desafío directo a la soberanía nacional de los países de la región?
Por todo ello, instamos a Estados Unidos a que reflexione, rectifique, respete la soberanía y la dignidad de los países de América Latina y el Caribe; y que trabaje a favor del desarrollo y la solidaridad de la región.